No se cuantos años hace que no iba a este tradicional rincon de la comida española, me habia limitado a pasar por su frente y verlo ahi, tal y como lo deje la ultima vez , con su fachada clasica y vieja que reza a pocos metros del cementerio de la avenida Independencia , El Cantabrico, en franca alusion a su apego a la gastronomia vasca y toda la riqueza de sabores de la region de Cantabria.
Pareceria como si el numero 54 de la avenida independencia estuviera destinado al buen sabor , ya que antes de ser el Cantabrico este era el Lina.
En fin ,todo en abundancia , desde las raciones y sobretodo el sabor, un menu sumamente amplio y variado tal y como lo es su carta de vinos.
Alli probamos , el salpicon de mariscos , que estab bien fresco y que tenia la cualidad de que aparte de ser grande como todos los demas platos , podias saborear todos sus ingredientes , luego ordenamos una langosta a la criolla , un salmon con gambas al cava y un filete de chillo , nos lo sirvieron con arroz cantabrico y ensaldadde aguacate.
Me arrepiento de haberme alejado tanto de este lugar , es un verdadero restaurant para los que apreciamos no solo el sabor , sino la justa combinacion de precios , cantidad y calidad a la hora de salir a comer. El ambiente es familiar y si no quieres comer pues hay una antesala o lobby donde puedes ir a beber unos tragos y comer algo ligero.
Yo vuelvo!!!